Las emergencias en espacios naturales requieren una respuesta ordenada y sin improvisación. La distancia de los servicios de socorro, la dificultad de acceso y los cambios rápidos de las condiciones meteorológicas hacen que los primeros minutos tras un incidente sean determinantes para el resultado. Conocer el protocolo básico de actuación no sustituye a la prevención, pero puede marcar la diferencia en situaciones de riesgo real.

Número de emergencias: 112

El 112 es el número único de emergencias en España. Atiende llamadas las 24 horas, también desde el extranjero sin cobertura local en muchos casos. En zonas con señal GSM intermitente, el teléfono puede establecer conexión aunque no haya cobertura del operador habitual.

El GREIM: rescate en montaña en España

El Grupo de Rescate Especial de Intervención en Montaña (GREIM) es la unidad de la Guardia Civil especializada en rescates en alta montaña y medio natural. Cuenta con bases repartidas por las principales zonas de montaña española: Pirineos, Sistema Ibérico, Sierra Nevada, Picos de Europa, entre otras. Cuando se activa el 112 por un accidente en montaña, la coordinación con el GREIM se realiza de forma automática según la zona afectada.

Además del GREIM, algunas comunidades autónomas disponen de grupos de rescate propios, y los bomberos forestales intervienen también en rescates en zonas de media montaña y espacios naturales.

Qué comunicar al llamar al 112

En el momento de la llamada, el operador del 112 solicitará información básica para coordinar el rescate. Conviene preparar estos datos antes de llamar si el tiempo lo permite:

Información para el operador del 112

  • Tipo de emergencia: accidente, desorientación, enfermedad súbita
  • Número de personas afectadas y su estado general
  • Localización lo más precisa posible: nombre de la ruta, refugio o collada cercana, coordenadas GPS si están disponibles
  • Condiciones meteorológicas en el lugar
  • Capacidades del grupo: si alguien puede moverse o no
  • Número de teléfono de la persona que llama, para continuar el contacto

Gestión de un accidente por traumatismo

Las caídas en terreno irregular son la causa más frecuente de accidentes en senderos de montaña. Ante un traumatismo por caída, las prioridades inmediatas son evaluar el estado de consciencia, asegurar la vía aérea y controlar las hemorragias visibles.

Evaluación inicial

Antes de mover a la persona accidentada, es necesario descartar lesiones en la columna vertebral. Si la persona ha caído desde altura o ha sufrido un impacto violento en la cabeza o el cuello, no debe moverse salvo que exista un riesgo inmediato mayor (por ejemplo, un terreno que siga cediendo). La movilización incorrecta de una persona con lesión medular puede agravar de forma irreversible el daño.

Control de hemorragias

Una hemorragia externa abundante se controla mediante compresión directa sobre la herida con el material disponible: un vendaje, una camiseta o cualquier tejido limpio. La presión debe mantenerse de forma continua sin levantar el apósito. En extremidades, la elevación del miembro lesionado por encima del nivel del corazón reduce el flujo de sangre hacia la zona.

Desorientación y pérdida del camino

La desorientación en montaña se produce con mayor frecuencia en condiciones de niebla, en transición de estaciones (cuando la nieve cubre los senderos y las marcas) o al apartarse del itinerario previsto. Las reacciones impulsivas —continuar caminando sin dirección clara— suelen empeorar la situación.

Protocolo ante la desorientación

  • Detenerse y calmar el ritmo de decisión
  • Identificar el último punto conocido y el tiempo transcurrido desde entonces
  • No avanzar hacia terreno desconocido, especialmente si hay riesgo de pendiente pronunciada o barrancos
  • Si hay señal de teléfono, activar el GPS para obtener las coordenadas actuales
  • Llamar al 112 si no se logra reorientar la posición en un tiempo razonable
  • Buscar un lugar protegido del viento y resguardado si va a oscurecer

Hipotermia: reconocimiento y actuación

La hipotermia se produce cuando la temperatura corporal desciende por debajo de los 35 °C. En montaña puede desarrollarse incluso en verano, especialmente en combinación con lluvia, viento y agotamiento físico. No requiere temperaturas extremas.

Síntomas por fases

En la fase inicial, la persona siente frío intenso y tirita de forma incontrolable. El temblor es una respuesta fisiológica eficiente: el cuerpo genera calor muscular para compensar la pérdida. En fases posteriores, el temblor puede desaparecer —señal de alarma, no de mejora—, y aparece confusión, torpeza motora, somnolencia y dificultad para hablar.

Actuación ante la hipotermia

  • Alejar a la persona del viento y la lluvia; buscar o crear un refugio
  • Retirar la ropa mojada si hay ropa seca disponible
  • Cubrir con la manta de emergencia (plateada hacia afuera para reflejar el calor)
  • Si la persona está consciente, ofrecer líquidos calientes —no alcohólicos—
  • No frotar la piel ni aplicar calor directo intenso
  • Llamar al 112 si el estado empeora o si no hay mejora en 15-20 minutos

Tormentas y rayos

Las tormentas eléctricas son un riesgo real en las zonas de montaña española durante los meses de verano. Los Pirineos, el Sistema Central y la Cordillera Cantábrica registran una frecuencia notable de tormentas en los meses de julio y agosto, generalmente en las horas centrales y vespertinas.

Ante una tormenta eléctrica en terreno abierto o en cresta, las medidas de reducción del riesgo incluyen:

  • Descender de las zonas altas y expuestas antes de que llegue la tormenta
  • Alejarse de árboles aislados, antenas y crestas prominentes
  • No buscar refugio bajo salientes rocosos ni en cuevas pequeñas
  • Si la descarga parece inminente: separarse del grupo, no tumbarse, adoptar la posición de seguridad (cuclillas con los pies juntos, sin apoyar las manos en el suelo)
  • Depositar los objetos metálicos (bastones, mochila de estructura metálica) a varios metros de distancia

Señales de socorro visuales

Si el teléfono no tiene batería o señal y es necesario avisar a helicópteros o personas en distancia, los medios de señalización visual más eficaces en montaña son la manta de emergencia (muy visible desde el aire), espejos o superficies reflectantes orientados al sol, y la señal de color brillante de la ropa o el forro de la mochila.

El código internacional de socorro en montaña establece que seis señales regulares (visuales, acústicas o luminosas) en un minuto indican una emergencia. Tres señales responden «mensaje recibido».

Prevención como base

La mayor parte de los accidentes graves en espacios naturales de España son prevenibles. El análisis de los partes de rescate del GREIM señala de forma reiterada factores como la falta de preparación física para el nivel de la ruta, la salida sin cartografía ni equipo adecuado, y la subestimación de las condiciones meteorológicas. Informarse con antelación, ajustar el nivel de la ruta a las capacidades reales del grupo y llevar el equipo mínimo adecuado reduce de forma muy significativa el riesgo de necesitar asistencia de emergencia.